A 15 AÑOS DEL CRIMEN, LA SOMBRA DE TABLADO ATORMENTA A LA FAMILIA ALÓ

 


Quince años después de haber asesinado a su novia Carolina Aló de 113 puñaladas, Fabián Tablado sigue siendo noticia. El padre de la víctima, Edgardo Aló, reconoció haber recibido amenazas en su nombre donde le piden cuidar a su hijo.

Si bien esa situación "está controlada" admite tener miedo por los suyos: "Alguien que hizo lo que hizo y se expresa de esa manera y vos tenés un hijo, que es lo único que nos dejaron... Es lógico que como padre tenga miedo", confesó Aló a Perfil.com.

Tablado fue condenado a 24 años de prisión pero goza de salidas transitorias una vez por semana. La familia de Carolina volvió a denunciarlo cuando Gabriela Palavecino (una de sus novia mientras estuvo preso) dijo haber recibido amenazas de él a través de cartas escritas a mano por el asesino.

En esos textos, Tablado decía que al salir en libertad "no se va a volver a equivocar" y afirmaba que iba a "poner a todos de rodillas", según publicó hoy el diario La Nación. Edgardo Aló reconoció, por otra parte, que tras su última denuncia por estas misivas lograron reducir las horas en las salidas de Tablado.

 

 

 

 

 

 

 


ESTE ES EL ASESINO:

 

 

 

Fuente: http://www.perfil.com/contenidos/2011/06/30/noticia_0015.html

 

 

A 15 AÑOS DEL CRIMEN LA FAMILIA DE CAROLINA ALÓ SIGUE AMENAZADA

 

"Tablado es como un cáncer que nos vive amenazando". Así define Edgardo Aló a Fabián Tablado, el hombre que en 1996 mató de 113 puñaladas a su hija de 16 años, Carolina. Pasaron 15 años, y el asesino está en prisión desde entonces, pero la familia Aló no logra alcanzar la paz.

Edgardo se lamenta: "Justicia no vamos a tener nunca, porque la única Justicia sería que me devuelvan a mi hija". Tampoco el hecho de que el asesino haya sido condenado y enviado a prisión lo tranquiliza.

"Lo condenaron por homicidio simple, cuando debería haber sido calificado y agravado por la alevosía", explica el padre de Carolina a lanacion.com . "De esa manera no hubiera tenido ningún tipo de beneficio".
 

 

En febrero del año pasado, Tablado cumplió dos tercios de su condena a 24 años de prisión y quedó técnicamente en condiciones de salir en libertad condicional. "Ya en la cárcel es peligroso, no me quiero imaginar estando afuera", dice Edgardo, y cuenta que sufrió amenazas reiteradas en nombre de Tablado. "Me mandaban a decir que no me meta con él, que se la iban a agarrar con mi hijo, que me iban a tirotear la casa", dice. "Tuve custodia policial durante cuatro años. Después de lo que le hizo a mi hija, encima tenemos que seguir viviendo con esto".

Te amo, te odio, dame más. La alevosía con que Tablado mató a Carolina no pareció amedrentar a todas las mujeres. Estando en prisión, el asesino tuvo varias novias e incluso se casó.

Gabriela Palavecino, una de sus ex novias comprendió el peligro que representaba estar con Tablado e intentó salirse de la relación, bajo amenazas. En medio de este proceso, habló con Edgardo. "Me llamó para preguntarme si era cierto lo que había hecho Tablado. Y me habló de las cartas que él le mandaba, donde manifestaba su narcisismo, su actitud posesiva". Gabriela comenzaba a ver la verdadera cara de Tablado. Incluso le contó a Edgardo que a ella también quiso matarla, con una bombilla, por haberlo ido a visitar con pantalones ajustados. "Ella lo denunció y recibió amenazas. Tuvo que mudarse tres veces", dice el padre de Carolina.

Según Edgardo, las cartas de puño y letra de Tablado mencionan que se siente "orgulloso" de lo que es, que está en "la facultad del crimen" (en referencia al sistema carcelario) y que va a "salir hecho un asesino perfecto". También hay amenazas, en las que sostiene que "no se va a volver a equivocar" y que cuando salga va a "poner a todos de rodillas".

"Es un sádico, un narcisista, un perverso. Es una persona que no debería caminar libre por las calles", dice Edgardo. Y pide a las jóvenes que tomen conciencia de estos hechos. "No permitan ni un solo sopapo. No permitan que más familias sufran lo que tenemos que sufrir nosotros, con el dolor de haber perdido a Carolina".

El recuerdo del crimen. El asesinato de Carolina comenzó con golpes que dejaron a la joven sin defensas, y terminó con 113 puñaladas. Ocurrió el 27 de mayo de 1996 en la casa de la familia Tablado. "En mis 25 años de carrera nunca había visto tanta violencia", aseguró uno de los investigadores a cargo del caso.
 

 

Confundir amor con posesión. Así como pasó con Tablado, muchas adolescentes confunden una relación de amor con el espíritu posesivo de algunas personalidades masculinas. Según publicó la revista Periodismo Social , en los primeros tres meses de 2011, cinco adolescentes fueron asesinadas por sus novios en la Argentina y alcanzaron un total de 11 el año pasado.

También la Organización Mundial de la Salud alertó recientemente que la violencia de género es la primera causa de muerte en las mujeres desde los 15 años.

¿Todas las mujeres son propensas a ser víctimas de una relación violenta? "No. Por lo general las mujeres repugnan las situaciones de violencia. Pero hay un porcentaje que ofrece demasiada tolerancia, y eso las hace proclives a aceptar un noviazgo de estas características", explica Hugo Marietán, médico psiquiatra a lanacion.com "En la adolescencia, la mujer está en plena formación y llena de inseguridades y sobrevaloraciones. Cree que puede lograr que la persona agresiva cambie", dice Marietán. "El violento suele trabajar sobre las inseguridades de la adolescente".

El especialista aconseja a los padres que sospechan que sus hijas tienen una relación violenta, no ponerse en contra. "Lo ideal es mantener abierto un canal de comunicación con las jóvenes. Ponerse en contra sólo va a hacer más difícil la situación".

 

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1385455-a-15-anos-del-caso-de-la-joven-asesinada-de-113-punaladas

 

 

 

TIENE 20 AÑOS Y MATÓ A SU NOVIA POR CELOS CON 113 PUÑALADAS

 

Archivo La Nación: Miércoles 29 de mayo de 1996

 

Fabián Gerardo Tablado de 20 años y Carolina Alo de 17 iban juntos a la escuela nocturna y estaban de novios desde hace tres. Anteanoche Fabián uso cuatro cuchillos y un formón para aplicarle 113 puñaladas a la persona que más quería.

El joven fue detenido una rato después de haber cometido el brutal crimen cerca de su casa en Tigre y hoy será indagado por el juez en lo criminal de San Isidro Juan Makintach. Cuando tenía 16 años el muchacho había integrado un grupo de skinheads (jóvenes violentos de ideología racista) del que se había retirado.

"La vivienda estaba toda ensangrentada. Había manchas en las paredes y en el piso desde la cocina al garaje. Pobrecita la chica quiso defenderse" señaló un veterano investigador policial todavía impresionado por la escena.

Fabián y Carolina se retiraron anteayer antes de la Escuela N°1 Marcos Sastre de Tigre donde ambos cursaban el secundario. Ella les mintió a los celadores y les dijo que iba a visitar a un primo enfermo. El pidió permiso para irse más temprano porque supuestamente tenía que ir a una cena familiar.

En realidad la pareja fue a la casa de la familia de Fabián -donde vive con sus padres y sus cuatro hermanos- situada en Arbarellos 348 no muy lejos de allí.

La relación de la pareja era tormentosa según sus amigos. "Hace un año Carolina llegó a casa con el tabique roto. No se animó a contar la verdad y dijo que se había caído. Pero en realidad más tarde supimos que Fabián la había golpeado. Hace diez días llegué a casa y vi cómo él la golpeaba. Yo le pedí a Carolina que lo deje pero ella tenía miedo de romper la relación" relató Edgardo Alo el papá de Carolina con un estado de ánimo que variaba de la impotencia a la incredulidad.

Los investigadores dijeron que en la casa de Fabián la pareja fue a la planta superior donde tuvieron relaciones. Pero repentinamente empezaron a discutir. Los motivos no se conocen fehacientemente. Sin embargo los pesquisas creen que la violenta discusión se originó porque hace un mes Carolina habría salido con otro chico.

"El era muy celoso se peleaba mucho con la chica y con los hermanos. Pero al poco tiempo se amigaban. No puedo explicarme todo esto que pasó" se lamentó la mamá de Fabián.


Cuatro cuchillos y un formón: Los vecinos no escucharon gritos ni advirtieron nada extraño. Pero la pelea se hizo cada vez más violenta. Fabián usó una cuchilla de cocina y tres cuchillos (marca Tramontina) para atacar a su novia. También utilizó un formón que su padre tenía en su taller de carpintería.

Carolina recibió unas 40 puñaladas en los brazos y en las manos. También tenía muchísimas heridas en la cabeza y en el tronco explicó el juez Makintach.

Las fuentes dijeron que después de matarla Fabián se cambió de ropa y fue a la casa de su mejor amigo. Según versiones cercanas a la investigación antes de irse habría buscado un arma que su padre guardaba en la casa. Quizás para matarse.

"Le metí diez puñaladas" le confió Fabián a su compañero que incrédulo llamó -haciéndose pasar por una amiga- a la casa de Carolina para ver si ella estaba allí. Al padre de la chica le resultó extraña la voz de la supuesta compañera de colegio que cortó abruptamente la comunicación.

Edgardo Alo comenzó a preocuparse: fue al colegio y repitió el recorrido que Carolina hacía cada noche para regresar a su casa. Al no encontrarla fue a la casa de Fabián y al ver a la policía supo que algo malo había pasado.

Luego de la confesión el amigo de Fabián le dijo que se escondiera debajo del puente situado en la calle Tedín y que esperara allí a un remise que lo iría a buscar.

El muchacho en realidad avisó del brutal crimen a la policía. Efectivos de la comisaría 1a. de Tigre fueron a buscar a Fabián e hicieron sonar la bocina tres veces: esa era la señal para que saliera del escondite. Se vio rodeado y fue detenido sin ofrecer resistencia.

Los padres y hermanos menores de Fabián encontraron el cadáver de Carolina y la casa llena de sangre. "No sé me quiero morir. No entiendo cómo pudo hacer una cosa así" aseveró Miguel Angel Tablado el padre de Fabián.

El juez Makintach y los policías que trabajan en el caso no recordaban ayer un homicidio que se hubiera cometido con tanta saña. El jefe del Servicio Especial de Investigaciones Técnicas Zona Norte de la Policía Bonaerense comisario inspector Raúl Torres es un hombre acostumbrado a ver escenas trágicas y conmovedoras. Anteanoche llegó al límite: "En mis 25 años de carrera nunca había visto tanta violencia".

 

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/167704

 

 

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