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BUSCAN A PREFECTO DESAPARECIDO EN RETIRO

Octavio Romero tiene 33 años, es suboficial 1° de la
Prefectura Naval, y nadie sabe nada de él desde el
sábado a las 20.20. Lo más curioso de todo es que
dejó su departamento -ubicado en la zona de Córdoba y
San Martín, Capital- con las luces y la TV prendidas,
como si hubiera ido hasta el kiosko... Pero nunca
regresó ni apareció en ese cumpleaños en Parque
Centenario al que debía llevar la bebida. Su paradero es
un misterio y sus amigos armaron un grupo en la red
social Facebook (http://www.facebook.com/home.php?sk=group_195156387198942)
para colaborar con la búsqueda, aunque ya actúa la
Fiscalía de Instrucción N° 40 y lo busca la
Superintendencia de Investigaciones de la Federal.
Lo último que se conoce de Octavio es que estaba a
minutos de irse a un cumpleaños y era el encargado de
llevar las bebidas. Antes de salir, habló con su amiga
Mariela Lucero, le avisó que ya se ponía en camino y se
cruzó con Gabriel Gersbach, su pareja y con quien iba a
contraer matrimonio tras 12 años juntos en diciembre
tras el aval de la Prefectura, antes de que éste saliera
a manejar su taxi.
"La Policía hizo un allanamiento en su casa para
analizar sus pertenencias, huellas y demás cosas... El
último contacto conmigo fue el sábado. Me llamó y, como
yo estaba retrasada, me dijo que él se iba antes. Cuando
llegué a la cena, alrededor de las 23, él no estaba. Lo
llamamos al celu, y nada; a la casa, y nada..."; relata
Mariela a Clarin.com, y sigue: "Media hora más tarde, y
bastante preocupada, me comuniqué con Gaby, su pareja, y
me dijo que la última vez que lo había visto él estaba
ya vestido, que en una bolsa cargaba con botellas y que
hasta le preguntó: '¿Querés que te lleve?'".
Según allegados, lo curioso de todo esto es que Gabriel
volvió al departamento cuando se enteró de que Octavio
no aparecía, entró y -relata Mariela- "encontró las
botellas en la heladera. Algo desvió su rumbo. Las luces
estaban prendidas y la tele andando... Como si se
hubiera ido un toque. El saco de vestir rojo lo había
dejado en el sillón, el morral también... Salió con
llave y el celu, nada más".
Los amigos y familiares de Octavio están desesperados.
No hay un sólo dato de su paradero. "Yo descarto que se
haya ido. Estaba bien anímicamente, alegre, el domingo a
la tarde nos íbamos a juntar a tomar el té; con su
pareja iba todo súper y hasta le habían dado permiso
para casarse...".
Las especulaciones son miles, pero lo cierto es que
nadie sabe nada de Octavio desde ese sábado a la noche.
Hasta su mamá, Antonia, viajó junto a una de sus hijas
desde Curuzú Cuatiá -Corrientes-, su pueblo natal.
Por eso, piden que ante cualquier información se
comuniquen con Red Solidaria (4795-7330) o a los
celulares: 155-4742884 y 156-588-8102.
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